Cuando no podía más se marchaba a la playa a fumar un cigarrillo y volver con fuerzas renovadas. Con la sensación de haber dejado escapar entre las olas el amargo recorrer de su existencia. No es que allí fuera libre. La libertad era una quimera de unos pocos que tuvieron los redaños para pagar su precio. No es que allí se encontrara consigo misma. Hacía tiempo que se había perdido en un túnel sin ventanas donde no vislumbraba la salida. Acudía allí para respirar el aire que le faltaba. Para llenarse los pulmones tanto como pudiera y conseguir llorar. Jamás lo consiguió. Se dolió de su desdicha en confesión pidiendo penitencia. Se consoló con el frío que ruborizaba sus mejillas. Pero no pudo llorar. Acudía de noche. En invierno que es cuando más echaba en falta sus abrazos. Los del mar. De lejos, sentada en la arena, se le ofrecía resignada. De lejos, observando cada uno de sus movimientos, intentando recomponer un puzle al que le faltaban piezas.
No tenían sentido aquellos arranques de huída cuando sabía a ciencia cierta, tan cierta como que dos y dos son cuatro, que volvería habiéndose tragado toda la sal de un sorbo. Que le escocería en la garganta durante mucho tiempo después. A la vuelta. Al volver soñando que eran cinco. Dos y dos.
Disimulaba irguiendo la cabeza y recogiéndose en silencio en una cama de sábanas impolutas. Con muchas, muchas mantas sobre su cuerpo tan frío como etéreo. Por temor a fugarse mientras dormía. Para seguir sujeta contra la ingravidez de su persona.
Si es que seguía siendo una persona.
Cuando no pudo más, se refugió en un cine. Se conformó con saber que volvería a casa sola sin nadie con quien comentar la película. Contenta con la seguridad de las butacas vacías a ambos lados de sus brazos. Comiéndose a puñados las pipas peladas que había comprado antes de entrar. No se atrevió después a acudir a la playa a fumarse un cigarrillo. Demasiadas emociones para una primera vez.
Cuando descubrió que podía más. El cine solo fue una excusa para beberse el mar a borbotones. Contó las olas poco a poco, con los dedos, como si estuviese, de pronto, aprendiendo a sumar.
Muy despacio, descubriendo el tacto de la piel del océano. Dos y dos son cinco.
35 comentarios:
y cinco, dieciséis...
cuando se trata de emociones... gracias a dios que las matemáticas no son exactas...
Un abrazo de 3x5, guapa!
Camaleona, y dieciocho jjajjaj...
Un beso.
Yaciretá, cierto, cuando se habla de emociones...
Otro abrazo de cien por quince!
Será que eres perra, que como humano, siempre te tengo que leer dos veces, para entender lo que quieres decir.
Luego, cuando lo entiendo, me doy cuenta de que siempre llevo los cristales equivocados.
Sí, esos que te hacen ver perfectamente que dos y dos son cuatro.
Te leo mejor sin gafas, entonces, me cuadran las cuentas.
Desde luego hija mía, estás que te luces.
plas plas plas.
Te regalaré un hueso de jamón serrano cuando te coja otra vez en brazos, a no ser que tengas algún manjar favorito, porque te ví muy femenina, y seguro, que con gustos muy particulares y refinados :)
jajjaj, Alfonso, gracias, gracias...
A Laura le encanta el jamón jjaja...pero, entre tú y yo, lo que más le gusta por encima de todas las cosas, es precisamente que la cojan en brazos y la acaricien... no conozco una perra más coscona jjajja
Dos y dos son cinco. Eso es, Laura. Las emociones son así, matemática exacta.
Un fuerte abrazo y un beso con cariño,
Menos mal que Alfonso dice que tiene que leer dos veces cada entrada, porque a mí me encantan, pero te juro que me estaba entrando un complejo... ¡Qué alivio! La parte buena es que las disfruto dos veces.
Marga, matemática pura jjajja...
Moncho,que yo escribo y luego también tengo que leerlo dos veces o más para decidirme a publicas jjajaj...Muchas gracias de todas formas, en estos tiempos que corro, eso que me dices me sube mucho la moral.
Un beso.
Laura yo tambien me la leo dos vece porque me llenan de paz tus entradas...redactas tan bien y niña me voy contigo a la playa y la perrilla que se venga tanbien jajajajbesitos cielo
Por qué aprenderlas duele tanto a veces?
Dí que si Arwen, todos a la playa...
Un beso.
besandoelcielo a veces, precisamente por lo que decía Serrat en una canción: "nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio".
Supongo que Serrat y tu tenéis razón.... por mucho que uno se empeñe en cambiar las cosas . Un beso
Besandoelcielo a veces, bueno, no tiene remedio es muy relativo... siempre podemos inventar un teorema que diga eso, que dos y dos son cinco.
Otro beso para ti.
que bien te has expresado, un besito guapa
Un saludo
Desde hace unos meses, yo y otros dos amigos, estamos llevando a cabo un proyecto. Dicho proyecto consiste en la elaboración de una comunidad literaria independiente, un rincón en el que cualquiera pueda expresarse y de cualquier forma: relatos, poesía, etc. La idea de la que surgió y de la que aún se sigue sustentando, no es solo esa expresión, anteriormente mencionada, sino el mestizaje: que lo que yo escriba puede servirle a otro de aprendizaje o si más no, pueda aportarle alguna idea y viceversa. Por ello, les invito a todos aquellos que quieran participar en la redacción a que envíen un mail a lagacetademedianoche@gmail.com, citando el correo electrónico de la cuenta blogger, a la que deberá enviarse la invitación.
Atentamente,
El Gato Negro
Eva, me alegro que te guste...un beso...Ya tienes el relato, la flor te la regalo virtualmente.
Gato Negro, interesante tu blog, si.
Hoy es Sant Jordi. En mi blog hay una rosa para ti.
Un beso y un fuerte abrazo,
estoy completamente con Yacieretá..jiji.. menos mal que las matemáticas no siempre on exactas...
Oye.. que pensaba que tenías una dirección de contacto.Era pa decirte que hay un 95% posibilidades que el 23 de mayo vaya a pasar el diíta a tu tierra. Si quieres, escríbeme a mi correo(está en mi perfil) y ya te cuento con más detalle, ok?
Besos. Angie.
Gracias Marga, qué bonita flor!
Angie, ya te he escrito jjajajj... creo.
Sí, ya me has escrito. 2 veces. jajaja.. Y ya te he respondido yo. Una vez. jajajaja.. :P
Laura, es genial. haces una literatura llena de contenido, nada sobra, todo aporta y enseña. Un saludo.
las matematicas y los sentimientos van por distintos caminos.
un abrazo
El mar y el cine, dos lugares distintos en apariencia, pero donde uno puede encontrar puntos en común .
El mar,al divisar el horizonte, nos habla de la vida que nos queda aún por vivir.
El cine, nos suele contar historias de vidas ,yá vividas
Me encanta perderme en esos dos mundos ...
Besos Laura
Calle de la Guasa, acabo de engordar lo menos dieciocho kilos de felicidad con lo que me has dicho...he visitado tu blog y me parece muy interesante.
Gracias ¿amigo o amiga?
Paco, que va, las mátemáticas y los sentimientos van por el mismo camino, lo importante es saber sumar y multiplicar...restar y dividir no.
Un besote.
Vaya Mari Paz, curisa tu interpretación, no había pensado en ello, pero si, tienes razón.
Un beso preciosa.
Laura ¡qué nostalgia dolorosa! Me he quedado prendida a ese llanto que no fue y a esa soledad entre millones.
Las metáforas de tus relatos son imágenes estupendas.
Un gran cariño.
Liliana, muchas gracias, viniendo de alguien que escribe tan maravillosamente como tu es todo un halago.
Un beso preciosa.
Que dificil y que facil es... a la vez... entender los sentimientos... y que mas !"dá"!!!
8 por 9 ..... 108 ...... si soy felizzzzzzzzzzzzzz ....
Con lo bonita que es la vida...
Vivir, pues claro que si ¿o no?
Un beso Tito Juan.
Las matemáticas nunca han sido lo mío pero leyendo este post hasta me han gustado, un abrazo y bonito post. Feliz fin de semana.
Mónica, como puedes comprobar tampoco son mi fuerte jjaja...
Feliz fin de semana para ti también... un besito.
...y me llevo una
Yoyoyo, llévate las que quieras... en tu cuerpo las tienes jjajajj...
Un beso.
Indiscutible, si dos y dos son cinco, son demasiadas emociones para ser la primera vez.
Besos ♥
Verbo, y cuatro y cuatro, diez...
Otro beso.
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