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Soy una perra mestiza. No creo en las razas, si en las especies. Y en las especias...porque yo soy especial.

sábado, 9 de enero de 2010

Asco




El periodismo le asqueaba. No, eso no era del todo correcto. No era el periodismo lo que le asqueaba, era el cariz que había tomado la profesión en los últimos años.
A los jóvenes que empezaban no se les estaba permitido tener ilusiones. Los veteranos hacía tiempo que las habían perdido. La esencia del informador no se encontraba ya ni en las películas. Hubo un tiempo en el que todos quisimos, de alguna manera, ser aquellos “hombres del presidente” que triunfaron en el Washinton Post desenmascarando a Nixon con el escándalo Watergate. La realidad luego te demuestra que cualquier parecido con la ficción es eso, pura realidad.
Hacía ya tiempo que tenía asimilado que jamás ganaría un premio Ondas, porque lo suyo era el periodismo radiofónico, la comunicación de viva voz, la inmediatez de la noticia. El gerundio más presente que el propio presente. Lo que jamás imaginó que las paredes contra las que chocara fuesen los propios, mal llamados, compañeros de profesión. Y es que ciertas informaciones, decían, no van a hacer más que complicarte la vida.
Hacer radio local, supongo, no tiene nada que ver con trabajar en una cadena nacional en la que las noticias sean para todos y no solo para unos pocos. Pero se preguntaba si esos pocos no tenían derecho a una información veraz.
Se había perdido la calidez de la búsqueda de temas, de los seguimientos, se estaba perdiendo la calle, la improvisación y el jugar a no ser descubierto. Ahora estaba bien visto codearse con los poderosos y atrás quedaba la afirmación de que los medios de comunicación eran el cuarto poder. Solo se leía lo que uno quería leer y se escuchaba lo que se quería oír. Y no digamos en las televisiones donde primaba la cantidad a la calidad. El miedo se había apoderado de los informadores convirtiéndoles en uniformadores. Curiosamente, ni siquiera los recién salidos de la facultad sabían escribir.
Había, de los que se llamaban profesionales, que utilizaban una retórica tan decimonónica que nadie les entendía, seguramente, ni siquiera ellos se comprendían, pero rellenaban folios que es lo que importaba y los oyentes, al escuchar palabras tan supuestamente cultas, no ponían en duda la calidad de la información, aunque de la misa la mitad y de la mitad ni un cuarto.
Ni un cuarto donde guarecerse de tanta inmundicia protegida, tutelada. La libertad había dado paso a la comodidad de un sillón aunque las posaderas que lo ocuparan fuesen, por decirlo de una manera suave, de aquellas que jamás se limpiaron después de cagar.
El todo vale había dado paso al todo lo que me mantenga vale. Eso es lo que le asqueaba. El periodismo no.
Tardó unos años, bastantes diría yo, en comprender que era un grano en el culo y no entendía ese afán que tenían por quitarle de en medio. Hasta que descubrió que el miedo a que les hiciera sombra era superior a la objetividad de valorar sus potenciales.
Amargamente se reía de tanta ignorancia porque jamás se le había pasado por la cabeza hacerle sombra a nadie. Solo quería trabajar. Solo quería entretener, informar y formar. Pero como en la sórdida edad media, estaba mal visto que los pobres supieran leer o escribir.
Era mejor hacer un programa en el que los sinvergüenzas contaran en público sus intimidades. Y cuando digo sinvergüenzas me refiero a personas que no tienen el más mínimo pudor en relatar aspectos de su vida sexual dando pelos y señales. Y no es que vaya una a rasgarse las vestiduras ante semejantes revelaciones, nada llega a sorprenderme del ser humano a estas alturas del camino ¿o si?
No me ha gustado jamás reírle las gracias al impertinente de turno que se mofa de sus semejantes con la indiferencia del que se siente protegido por un halo divino. Nada me parece más patético que intenten disfrazar de libertad lo que en el fondo no es más que coger por el camino de en medio, el facilón de risa histriónica.
Cualquiera puede ser periodista hoy en día. Cualquiera escribe en un periódico. Cualquiera coge un micrófono de radio, aunque no sepa si bogavante se escribe con be o con uve, o crea que han escrito mal Saramago en una nota de prensa confundiéndolo con el arbusto silvestre que tanto gusta a los canarios y que se conoce como jaramago. Y en la tele, bastaba con hacerse la cirugía estética para triunfar.
No, el periodismo no le asqueaba, le gustaba demasiado como para ver como se iba perdiendo poco a poco el sueño de Hermes.

Continuará…..

28 comentarios:

El Capitán Escarlata dijo...

Hoy, mi Señora, he visto de refilón,... en la Televisión local,... a la persona que os cuida,... no me he podido resistir,... y he presumido, sonriente, de conocerla.

Tiene razón Vuestra Merced en lo que aquí describe,... este veterano de Flandes piensa, que el problema es más profundo y que afecta a toda la civilización occidental,... falta de valores, de cultura, de sensibilidad, de buengusto,... en fin,... pura decadencia.

Expresiones de caida de imperio romano varias.

capitanlio dijo...

Hola,como me temía creo que no me equivocaba cuando pensaba que al llallo le movían el sillón, por el mero echo de tener los web de ser mejor que todos los machangos que solo quieren sumisos a su imagen y semejanza.No creen en la valía de un profesional que es capaz de subir el chare ese raro a cotas que no se imaginaba solamente el y sus fieles.a y los jaramagos es tambien los gorriones.
un abrazo de un canario llall@

cara_cola dijo...

ya me gustaría a mi que el resto de los profesionales de los medios hablaran tan claro y con tanto acierto como tú lo haces.

Besos

Mundo Animal. dijo...

TIENES MUCHA RAZON EN LO QUE EXPRESAS EN ESTA ENTRADA.
UN ABRAZOOOOOO
CHRISSS

Laura dijo...

Mi Capitán, es por eso que valoro la amistad que me profesais, tanto como vos profesais la mía, porque aún quedan arrecifes en los que anchar nuestras naves al abrigo de los vientos.

Laura dijo...

Capitanlio, bienvenido, sabía que entenderías el por qué de los mordiscos de esta perra feliz.
Son ya muchos años dedicandome a esta profesión y viendo como los que valen se quedan arrinconados. El LLallo, como tú le llamas, es algo más que mi compañero, es mi amigo, mi hermano... y no me da la gana callarme más.
Bienvenido amigo, pasate siempre que quieras. Estás en tu casa.

Laura dijo...

ya me gustaría a mi, Caracola, no guardarme ya nada más dentro.
besos miles.

Laura dijo...

Gracias Chris. Otro abrazo fuerte para ti.

Alfonso dijo...

No me entero mucho por donde van los mordicos de Laura, pero entiendo y suscribo todo eso que ha salido de la pequeña caja de truenos que acabas de abrir.
Por eso yo hago radio de forma voluntaria, sin cobrar un duro. Pongo mis zarzuelitas, hablo de mis estrellas, leo mis poesias y hablo con la gente que me oye. Y para ganarme la vida, hago otra cosa.
Así nunca seré esclavo de nadie en el mundo de la comunicación. Porque Laurita, en el mundo de la comunicación veo unas cosas y a algunos elementos...
Hoy hablaba con un amigo común tuyo y mío de lo que es ser periodista. Tengo pensado escribir algo desde hace mucho tiempo... en fin, ya me inspiraré jej. Mientras, espero el continuará, alegrándome de que Laura, como mi héroe que en paz descanse, Troylo, de vez en cuando dé un mordisco :)

Laura dijo...

Alfonso, dice el refrán que perro ladrador poco mordedor. Yo prefiero no ladrar y morder cuando corresponda.
Un abrazo... y si, habrá continuará.

yoyoyo dijo...

la sociedad está enferma y los demás confiamos en que los periodistas lo investigueis, lo descubrais y nos lo conteis. Luego serán otros los que deben enfrentarse a la realidad y cambiarla. Sin la información, no podemos hacer nada.
Como en todas las profesiones, el poder tiene miedo. Miedo de los que lo ejercen a los más capacitados porque son los que les pueden quitar ese puesto. El cuarto poder no es ajeno a este miedo.

VIVIR dijo...

Laurita mia... que razón mas grande te invade... que pena, que depende que periodico o que cadena de TV... sea la voz de un partido u otro...

Aquel periodista de investigación que tanto anhelaban los recien licenciados... ¿te acuerdas?...

¿Cuantos periodistas buenos y libres andan amenazados?

¿Cuantos han muerto sin que se sepa de que murierón REALMENTE?...

¿Me puede decir alguien que prensa, radio o TV que sea por derecho y libre...?

A mi no me valen los colaboradores demagogicos del regimen y encima roneen de libertades... ¿que los hay? ... para ronear esta la calle Larga de Jerez ¿o no? jajajajajaja

me da miedo seguir... puedo herir la sensibilidad de quien no lo merece...

Ha sido una entrada necesitada para los normales.

Un beso y sigue.

María José Romero dijo...

Si ese es el primer capitulo de una futura novela, ¡¡voto a dios que lo compraría!! Yo que soy recién salida y en parte ingenua de mi profesión, siento y veo todo lo que has descrito. Hoy día solo somos titiriteros de los poderes públicos, apenas hay informadores con libertad para desenmascarar una mentira, y los altos cargos de los medios de comunicación se mueven en función de a quién conoces y no de cuánto vales.
¡Amén!

Laura dijo...

Yoyoyo, la sociedad está enferma y los periodistas solo sacamos a los que están sanos. El poder tiene miedo, probablemente. Lo peor es que lo transmite y nos vendemos por un plato de lentejas.

Laura dijo...

Tito Juan, no se tratade ser chivatos, yo solo pido tener un poco de espíritu crítico. Dejar de mirarnos el ombligo y reaccionar.
Estoy harta de rajar y no actuar.

Laura dijo...

Ay Emejotilla mía, curiosamente cuando escribí la frase de que los nuevos no saben ni escribir pensé en ti, porque eres la excepción que confirma la regla.
Es una lástima que la profesión se pierda, por ejemplo, a personas como tú.

Alfonso dijo...

No sólo de los poderes públicos, ... los poderes privados en cuestión de periodismo también se las traen. Vamos, que se tenga uno que enterar que echan periodistas a la calle porque te lo digan y no porque esos mismos periódicos o radios o teles, donde se dejaron la piel no digan nada, tiene mandanga...

Liliana G. dijo...

Nada más cierto, Laura. Estamos ante la caída de todos los valores que alguna vez nos rigieron. El clientelismo político, la noticia amarilla, el ventilar intimidades, la falta de libertad de prensa... todo se erige en una gran farsa que es imposible reencauzar. ¡Qué desgracia!

Es bueno encontrar personas que aún defiendan esos valores, es bueno encontrar tus palabras.

Besotes

Laura dijo...

Por supuesto Alfonso que también estoy de acuerdo, cuando hablo de los poderes políticos me refiero tanto a públicos como privados... lo que llaman "política de empresa"... pero creo que hay que reaccionar ya.

Laura dijo...

Liliana... y yo quiero reivindicar cuando los contratos se hacían con un apretón de manos porque bastaba la palabra del que la daba.
gracias por tus palabras.

María José Romero dijo...

Me miras demasiado bien, no soy una excepción pues tampoco escribo tan bien, a mi alrededor tengo amigos y compañeros a los cuales envidio su manejo de la pluma, porque son capaces de hacerte sacar una sonrisa o una lágrima. Yo solo soy del montón, pero gracias por leerme ;)

capitanlio dijo...

Wueno llalla como tu bien dices el llallo no suelta prenda, eso me da que pensar dos cosas
La primera,la cual no creo sea , es que esta temeroso de futuras represalias por temas contractuales o por temas económicos los cuales son lícitos
respetables.
Y la segunda ,es por esa forma de ser que tienen no mucha gente de no implicar al resto de compañeros y comerse el un marrón para no complicar mas las cosas ,la verdad es que el llallo debe de estar en una especie de nebulosa que todavía no se cree que el lunes a las 12 no estará con su guitarra rompiéndole las cuerdas........... yo no se lo que are supongo que estaré escuchando radio marca, los cuarenta o incluso radio Betis

José Manuel dijo...

En el periodismo la única tinta que existe es la que tiñe el alma y juro que he visto muchas almas teñidas en esta profesión, donde el culto a la personalidad se ubica justo encima del culto a la verdad. Y entre culto y culto, un diez para tanto inculto.
Estoy de acuerdo con tu comentario, pero disiento ligeramente en una cosa: también desde un lugar de provincias se puede construir una pirámide y luchar contra las miserias. Se puede luchar blandiendo una espada llamada sonrisa, o disparar con un fusil llamado corazón. Voto por buenos corazones como el tuyo y mejores espadas como tu sonrisa. Te compro un cesto. Y sigamos disparando a los sordos.

Moncho López dijo...

Yo toco el piano en un burdel. Burdel, del latín "burdo burdelis"

Laura dijo...

Emejota de mis entretelas, pero yo a quien conozco es a ti y solo hablo de quien conozco y de lo que conozco... y eres fantástica...
¡Verás en cuanto me ponga las gafas nuevas!
Un beso preciosa.

Laura dijo...

Capitanlio, piensa lo segundo y acertarás.
Por cierto, los jaramagos, como bien dices, le encantan también a los gorriones...jajjaj
Un beso, amigo.

Laura dijo...

José Manuel, pues claro que estoy de acuerdo contigo en que desde las provincias se pueden construir pirámides...y hasta catedrales si nos ponemos. Pero hay que ponerse.
Lo de la sonrisa y el corazón, fundamental amigo mío...la tuya me da fuerzas y el tuyo me impulsa a seguir.
Un beso.

Laura dijo...

¡Ay Moncho, qué bien te expresas, caramba!