Datos personales

Mi foto
Soy una perra mestiza. No creo en las razas, si en las especies. Y en las especias...porque yo soy especial.

viernes, 17 de octubre de 2008

Colomera

Esto es Colomera, un hermoso pueblecito a unos veinticinco kilómetros de Granada. En tiempos de los romanos se llamaba Columbarium que quiere decir palomar y verdaderamente hay muchas palomas, sobre todo las ves volando por encima de los tejados al amanecer. Después ya en época de Al-Andalus se vino a llamar Qulumbayra, vamos, que su nombre no ha variado mucho desde entonces. De su primitiva fortaleza solo quedan algunas ruinas solemnes y en la antigua mezquita se construyó una preciosa iglesia, la de la Encarnación, que es considerada como la Catedral de la Vega de Granada. No se equivocan. De los romanos conserva trozos de calzada, un sobrio puente y una necrópolis. De los árabes, sus laberínticas calles y la blancura de sus casas. Merece la pena conocer este rinconcito de Andalucía.



Calles de Colomera.
Iglesia de la Encarnación.


Bruno inspeccionando el terreno. Es temerario el tipo.








Laura subiendo cuestas.



Gato en la puerta de una casa.


Puente Romano.



















Laura camino de regreso de una caminata. ¿Hasta cuándo vamos a seguir subiendo?


Bruno poniendose guapo...¿he dicho guapo? guarro, guarro....quería decir.









De día y de noche es una gozada pasear por sus calles escalonadas.















Y al final, un merecido descanso.

3 comentarios:

Alfonso dijo...

Qué bonito el pueblo, no lo conocía. Tenemos tesoros en nuestra tierra... ¡ya decía yo que dónde estaría Laura!

yoyoyo dijo...

Eso, que ¡ande andarias tu! bonito el pueblo y bonitos tus amigos. Un beso

Laura dijo...

Si, me encanta viajar por nuestra tierra como tú dices Alfonso...que luego me da mucho coraje que llegue alguien de fuera y me hable de tal o cual pueblo y yo me quede en blanco porque no lo conozco...jjajjaj
Y si yoyoyo, andaba ahí perdida por Colomero, o encontrada diría mejor, fíjate que allí no hay ni cobertura en los móbiles ¡qué gozada!